Premier

Récord de ingresos, riesgo de quiebra: la paradoja del modelo inglés y su nuevo control económico

Noticias20 febrero 20268 Minutes

Incluso el mejor plan puede tener lagunas tarde o temprano, bien porque se trata de un plan a corto o medio plazo o porque, simplemente, se le añaden novedades con el paso del tiempo. Es precisamente lo que le está pasando al modelo económico del fútbol profesional inglés.

Recientemente se publicó un informe de BDO en el que se habla de la previsión de los clubes de dar pérdidas en 2025 debido a la masa salarial. Hablamos del considerado mejor modelo económico de Europa (tal vez del mundo, teniendo en cuenta el nivel futbolístico), muy por encima de LaLiga, la Serie A, la Bundesliga o la Ligue 1, entre otros.

Un modelo cuya liga, la Premier League, vendió sus derechos audiovisuales por casi 8.000 millones de euros desde la presente temporada hasta la temporada 2028-29 y que, en 2024, facturó 6.400 millones de libras (más de 7.300 millones de euros). Cifra récord.

Sin embargo, el problema no afecta únicamente a la Premier League, sino también al resto de la pirámide del fútbol profesional inglés, es decir, a las 3 categorías que se encuentran por debajo de la Premier (Championship, League One y League Two, en este orden).

Según el antes mencionado informe, los salarios de la Premier abarcan el 63% de los ingresos en el campeonato, pero si miramos a las categorías inferiores, el problema se acentúa, pues en la Championship (la categoría de plata) los salarios absorben el 93% de los ingresos debido a los proyectos que implican un incremento significativo de capital con el objetivo de ascender a la máxima categoría del fútbol inglés. ¿Qué significa esto? Una mayor dependencia de financiación externa, pues casi el 90% de los clubes necesitaría aportaciones de accionistas a corto plazo, lo cual demuestra cómo está actualmente la salud financiera del fútbol profesional inglés.

Además, conviene señalar la brecha económica cada vez mayor entre la Premier League y la Championship. Una diferencia que se refleja en el aspecto tanto deportivo como financiero. El alto gasto en la masa salarial tanto en la 1ª como en la 2ª División inglesa es una de las consecuencias de un modelo económico que proporciona cada vez más dinero al fútbol inglés.

Si nos centramos en la Premier League, el colista de la máxima categoría ingresó en la temporada pasada 125 millones de euros por los derechos audiovisuales de la competición, sólo menos que el Real Madrid y el FC Barcelona si hacemos la comparativa con los principales clubes de LaLiga. Sin embargo, para volver a ascender debe realizar un proyecto que implique un mayor incremento de capital recurriendo al capital externo. Gracias al nivel tan alto en la masa salarial, se ha aprobado el fair-play financiero, un control económico que incluye una especie de límite de coste por plantilla, muy similar al que se aplica en el fútbol español.

Dicho control financiero emana de una revisión profunda de las Reglas de Rentabilidad y Sostenibilidad (Profit and Sustainability Rules o PSR), el anterior marco regulatorio, y consistirá en un mecanismo de control flexible y adaptado a los ingresos reales de cada club, tras el rechazo de implantar un límite salarial único, idea que enfrentó a los grandes clubes y a sindicatos de jugadores, entre otros.

El nuevo sistema es la llamada Relación Coste Plantillla (Squad Cost Ratio o SCR), el cual establece que cada club podrá destinar hasta un 85% de sus ingresos a salarios de jugadores, cuerpo técnico y comisiones a agentes. Dicha cifra supone un margen holgado respecto a la norma establecida por UEFA, que fija hasta un 70% para quienes disputan competiciones europeas.

El SCR incluirá sanciones progresivas y las más duras se aplican cuando un club supere el 115%, que es el umbral en el que se comienzan a aplicar deducciones de puntos en la clasificación liguera.

Este nuevo modelo fija una relación directa entre ingresos y gasto, obligando así a los clubes a equilibrar sus proyectos deportivos con su capacidad económica real, lo cual difiere notoriamente del antiguo modelo, el PSR, que se centraba en las pérdidas acumuladas, permitiendo márgenes que, a juicio de algunos clubes, generaban incoherencias y favorecían posibles interpretaciones flexibles.

El SCR cuenta con tres elementos clave:

  • Proporcionalidad: Cada club gastará en función de lo que genere. Los clubes no tendrán el mismo tope de gasto.
  • Estabilidad: La idea es reducir el riesgo financiero de operaciones agresivas o fichajes que disparen los costes.
  • Alineamiento parcial con la UEFA: La Premier se acerca a un estándar que muchos clubes deben cumplir ya en competiciones europeas, aunque es más flexible la patronal de la máxima categoría del fútbol inglés.

Con este nuevo modelo económico, para los clubes más modestos supone un entorno más controlado y flexible mientras que, para los más poderosos, es una regulación más llevadera.

Paralelismo con LaLiga y sostenibilidad a largo plazo

Si ponemos la mirada hacia el fútbol español, LaLiga aplica un sistema preventivo de control financiero basado en el Límite de Coste de Plantilla Deportiva (LCPD), que es el tope anual de gasto que cada club propone a LaLiga y que la patronal aprueba o ajusta, basándose en los ingresos previstos y los gastos no deportivos.

Este límite ese calcula antes del inicio de la temporada y fija cuánto puede gastar un club en su plantilla, es decir, salarios fijos y variables, seguridad social, primas colectivas, amortizaciones y gastos de adquisición (comisiones a agentes). La premisa del sistema español es que, si un club no tiene margen dentro de su límite, no puede fichar ni inscribir fichajes ni renovaciones que lo superen. Incluye también el gasto en filiales, cantera y otras secciones, que es la llamada plantilla no inscribible.

Como un servidor dijo en el inicio, incluso el mejor plan puede tener lagunas a corto o medio plazo o se le añaden novedades que pueden dañar dicho plan, pero siempre se le puede poner un remedio que lo siga haciendo sostenible en el tiempo. Para que el modelo económico del fútbol inglés siga siendo el mejor del mundo.

 

Alberto Sam Yeck
Alumni del Máster Internacional en Derecho del Fútbol